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Montaje: El armado no puede ser más sencillo, simplemente se necesita un destornillador para ajustar los cuatro tornillos que fijan el Voyager a la base del disco, luego de esto sólo resta colocar el disco como lo hacemos habitualmente en nuestro gabinete y conectar los cables. Pruebas: Dejaremos el aspecto de lado por ahora para enfocarnos exclusivamente en su rendimiento. Para ello utilizamos un disco al que le dimos suficiente tiempo para que sus temperaturas se estabilizaran. Como es bien sabido, la disipación más efectiva en los discos rígidos se logra enfriando sus laterales de aluminio. No obstante eso, es fácil apreciar que los puntos más calientes, al menos entre los puntos externos del disco, se ubican sobre la placa lógica del mismo. Para tener una idea más completa de lo que sucedía con él, colocamos dos sondas térmicas en los puntos que previamente habíamos detectado como los más calientes de la controladora y una tercera sobre el lateral del disco. Esta disposición nos bastó para descubrir que el reporte entregado por el mismo disco a través del S.M.A.R.T. (Self Monitoring Analysis and Reporting Technology) resultó ser igual al del punto más caliente de la controladora. Sabiendo que el reporte interno del disco coincidía con la peor condición relevada manualmente con sensores externos, continuamos la prueba tomando este dato como referencia y es en base a él que nos referiremos a partir de ahora. La colocación de las sondas no estaría completa si no aisláramos la cara expuesta al aire de las mismas, de esa manera nos aseguramos de tomar la temperatura del disco y no una extraña mezcla entre esta y la del aire La condición IDLE del disco para nuestro caso si bien no es absoluta la hemos aproximado haciendo que el disco sobre el que trabajaremos sea uno que no incluya el sistema operativo, ni programas, ni nada más que requiera tener acceso al mismo, por lo que simplemente permitiendo a la PC estar en “reposo” deberíamos lograr que este disco se encuentre un estado de relativa inactividad. Para la condición FULL por el contrario no le dimos descanso, copiamos completa una carpeta de 37 Gb (lo que demanda un tiempo aproximado de 13 minutos) desde el disco principal del equipo, además de realizar diversas corridas de programas específicos para testeo de discos.
El comportamiento fue totalmente satisfactorio, logrando una reducción de 8°C en ambas condiciones de trabajo. En cada uno de los cuatro casos posibles, se hicieron no menos de seis pasadas para asegurarnos que los valores eran los correctos, buscando los máximos en condición full y los mínimos en idle. En todos los casos la temperatura ambiente fue de 24°C
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