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Review Arctic-Cooling Silencer NV5 |
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martes, 20 de marzo de 2007 |
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No dudamos de la fiabilidad de las lecturas arrojadas por las sondas ya que han sido debidamente contrastadas pero, por lo que mencionamos anteriormente, la diferencia con la medición interna hace que el margen de error sea demasiado elevado como para tomar esto como algo exacto. Si así fuera podríamos considerar como una tendencia la distribución de temperaturas en los distintos componentes y coincidiría aproximadamente con lo que preveíamos, teniendo en cuenta la ubicación de los mismos respecto al disipador propiamente dicho y a la placa base de cobre encargada de transportar el calor. Hemos promediado los datos de las dos memorias de cada grupo, a fin de simplificar el gráfico, ya que además los valores entre ellas eran muy similares. Observamos que el grupo de memorias B son los mejor refrigerados ya que se encuentran cerca de las aletas y con circulación de aire muy cercana. En tanto que a medida que estas condiciones empeoran el rendimiento va desmejorando notándose ya en los grupos A y C y llegando a ser más notorio en el grupo D, que es el más alejado del centro y quedando estas últimas prácticamente debajo del ventilador. Ahora bien, y en tono totalmente especulativo, si observamos las temperaturas que arrojan las sondas de las memorias, todas ellas se encuentran dentro de un rango que no excede de los 4°C entre máxima y mínima para un mismo momento. Podemos pensar que del otro lado del PCB el comportamiento es similar, con lo que podríamos extrapolar estos datos tomando como partida la diferencia que existe entre la sonda del micro y la lectura que arroja el driver. Viendo además que la medición de temperatura máxima del micro (tomada con sonda) es superior a la de las memorias, es posible interpretar que la temperatura real de estas últimas no puede ser superior a la del micro.
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